Mostrando entradas con la etiqueta CDs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CDs. Mostrar todas las entradas

1/9/15

Funk y blues a partes iguales

En mi anterior entrada hacía referencia a la revista Solo Blues, que ilustró el blues en España desde 1985 hasta 1998 y que está plagada de auténticas maravillas para los fans de este inagotable género musical. En esta ocasión me gustaría compartir la crítica que Jorge Muñoz hizo en el primer número de esta revista del disco que James Cotton acababa de publicar. "High Compresion" era su primer trabajo con Alligator Records y todavía hoy es recordado por su acertado recorrido.



Temas de Washboard Sam, Eddie Boyd, Roscoe Gordon, Bobby Bland, Roosevelt Sykes, Steve Miller y otros originales, componen el nuevo disco de James Cotton, el último gran armonicista y uno de mis preferidos.

En este álbum, grabado en la primavera del 84, Cotton viene acompañado por dos bandas: por un lado, un pequeño grupo en el que están el guitarrista Magic Slim y el pianista Pinetop Perkins; y por otro, la banda con la que trabaja habitualmente. Con los primeros interpreta blues en el más puro estilo de Chicago; es decir, lo de siempre: blues netamente urbano con la fuerza característica de James Cotton , y con gran maestría. Con los segundos hace incursiones funky, pero... el funk que practica Cotton es mucho funky, De hecho a él se le puede considerar como uno de los primeros artistas en hacer funkblues.

Su voz no es gran cosa -yo diría que normal-, a no ser por la fuerza que tiene y, sobretodo, por el entusiasmo y la emoción que le echa, pero es que cuando James Cotton se pone a soplar... bueno, su armónica sigue siendo la de siempre. Si a este disco le quitásemos la pista en la que viene la armónica, no pasaría de ser uno más de funky-blues, como muchos de los que se hacen hoy en Chicago; pero lo que James hace con la cromática encandila a cualquiera. 

Tenía muchas ganas de escuchar este álbum, aunque confieso que con cierto temor, por lo que pudiera "no haber hecho". Pero ese temor fue desapareciendo a medida que la cabeza del giradiscos se fue deslizando por las estrías del vinilo. Sensacional. James Cotton sigue siendo el armonicista que yo conocía, y encima Magic Slim está soberbio. No puedo decir más.


01 - Diggin' My Potatoes (3:39)
02 - Ying Yang (3:39)
03 - 24 Hours (6:22)
04 - No More Doggin' (2:31)
05 - No Cuttin' Loose (3:22)
06 - Ain't Doin' Too Bad (3:38)
07 - Sunny Road (5:00)
08 - Superharp (3:46)
09 - Easy Loving (4:37)
10 - High Compression (2:42)

1984 Alligator Records.

28/8/15

Desde el Southside

A finales del pasado año se ha reeditado en formato CD uno de esos discos que vale la pena guardar en nuestra colección. Se trata del regreso de Junior Wells a Delmark Records, y que supuso además uno de los mejores discos de su carrera, cuatro años después de su primer éxito discográfico con la publicación en 1965 del celebrado "Hoodoo Man Blues". Nueva remasterización y un buen puñado de temas extra junto con el correspondiente libreto con nuevas fotografías y detallada información. Recupero a continuación la crítica que Vicente Zumel escribió del disco original para la revista Solo Blues en 1987.


Tal como indica su título, Junior Wells se rodeó en esta grabación (finales de 1969 y principios de 1970) de algunos de los músicos más representativos de la época centrados en el South Side de Chicago: Otis Spann, Louis Myers, Ernest Johnson, Freddy Below y el inseparable Buddy Guy. El resultado es un álbum excelente en todos los sentidos; soberbio trabajo del líder y de la sección rítmica y, además, impecable calidad de grabación. Un cinco estrellas que desgraciadamente se queda en cuatro sólo por culpa de la guitarra solista. Las mediocres intervenciones de Buddy Guy a lo largo del álbum culminan en "Baby Please Lend Me Your Love" (el peor solo de Buddy que he escuchado a lo largo de su carrera). Después de la exquisita y cautivadora ejecución de Otis Spann, Guy nos sorprende a todos con uno de los solos menos inspirados que he escuchado en una grabación de blues desde hace años. No contento con eso, Buddy junta el hambre con las ganas de comer, y no trenza una escala dentro del tono. Un verdadero desastre, por venir de quien viene (también los maestros cometen errores!) y porque precisamente el trabajo del resto de los músicos es antológico.

Y es que, a pesar de todo, hay muy buenas razones para agenciarse una copia de este disco; sin duda uno de los mejores del legendario armonicista y, por parte de Otis Spann, toda una lección de lo que puede hacerse con un piano en el blues. La intensa y escalofriante voz de Junior Wells nos levanta a todos de nuestros respectivos asientos, y en temas como "You Say You Love Me" ("Long Distance Call") o "I Wish I Knew What I Know Now" ("In My Younger Days") sus posibilidades vocales parecen no tener límites. Como armonicista, Wells nos recrea con sus habituales solos breves y dos veces buenos, con un fraseo que es un fiel reflejo de su propia personalidad: toques arrogantes, garbosos y esbeltos, y siempre con un absoluto control rítmico.


01 - Stop Breaking Down (3:28)
02 - I Could Have Had Religion (3:04)
03 - Just Make Love To Me (4:43)
04 - Lend Me Your Love (7:00)
05 - Long Distance Call (3:11)
06 - Blues For Mayor Daley (5:53)
07 - In My Younger Days (4:02)
08 - Trouble Don't Last (7:49)

Bonus Tracks en la reedición en CD:
09 - It's Too Late Brother (6:09)
10 - Warmin' Up (1:12)
11 - Love My Baby (4:16)
12 - I could Have Had Religion [Alternative] (7:35)
13 - Rock Me (5:49)
14 - Lexington Movies (1:16)
15 - Got To Play The Blues (7:37)

1965 (2014) Delmark Records.

27/7/15

Cita clave en Newport

Justamente un año después de la grabación de "Sings Big Bill Broonzy", el 3 de julio de 1960, tuvo lugar la presentación oficial de Muddy Waters y su música a la América blanca, con motivo de su actuación en el Newport Jazz Festival en Rhode Island (New York). Se trata sin duda de una grabación histórica por lo que en su día supuso la ampliación de publico para este artista y para el blues en general, y en este sentido su importancia es innegable.



Precisamente hablando de "Sings Big Bill Broonzy" aquí tenemos exactamente la misma formación de aquel extraordinario trabajo: Otis Spann (piano y voz en "Goodbye Newport Blues"), James Cotton (armónica), Pat Hare (guitarra), Andrew Stephenson (bajo) y Francis Clay (batería).

Aunque a lo largo de la dilatada trayectoria de Muddy podemos encontrar discos en directo fabulosos (imprescindible "Muddy Mississippi Waters Live"), este disco está también entre mis favoritos, no sólo por por su innegable calidad musical, sino también por el momento clave en el que se grabó, y por esa magia que desprende un buen álbum de blues en directo.

Como punto negativo, la corta duración del mismo, que se compensa en cierta manera en la versión actual en CD, con la inclusión de 4 temas extra de estudio que habían sido grabados en Chicago unos días antes con la misma formación.

Un álbum referente del blues eléctrico de Chicago.


- I Got My Brand On You – 4:24
- (I'm Your) Hoochie Coochie Man – 2:50
- Baby, Please Don't Go – 2:52
- Soon Forgotten – 4:08
- Tiger In Your Tank – 4:12
- I Feel So Good – 2:48
- Got My Mojo Working – 4:08
- Got My Mojo Working, Pt. 2 – 2:38
- Goodbye Newport Blues – 4:38

Bonus Tracks en la versión CD:
- I Got My Brand On You – 2:22
- Soon Forgotten – 2:41
- Tiger In Your Tank – 2:17
- Meanest Woman – 2:18

25/7/15

Desde la penitenciaría

Cuando en 1959 el etnomusicólogo Harry Oster entró en la dura penitenciaría de Angola para grabar los cantos de los prisioneros, no esperaba encontrarse con un artista de la talla de Robert Pete Williams, quien cumplía condena a cadena perpetua acusado de asesinato y que nunca hubiera imaginado que, pocos años después, se convertiría en músico profesional.


Lo que Oster descubrió en aquella visita fue uno de los mayores talentos del blues. Williams era un consumado improvisador con la guitarra de 6 y 12 cuerdas y su música era totalmente original, ya que siempre había vivido lejos de cualquier artista y privado de electricidad, sin discos y sin radio. Oster grabó a un hombre en plena vena creativa y su formidable "Prisoner´s Talking Blues" conmovería incluso al mismísimo Big Joe Williams (este tema se puede encontrar actualmente en el CD "Angola prisoner´s Blues").

En éstos dos CDs, publicados por Arhoolie en 1994, se recogen mayoritariamente los temas registrados por Oster en sus visitas a dicha prisión entre 1959 y 1960 (con la inclusión de 3 canciones grabadas por Chris Strachwitz en Berkeley en 1970) y que, junto al disco "Free Again", constituyen sus mayores obras maestras.

En los años sesenta, una vez puesto en libertad, Robert Pete Williams realizó más grabaciones (en su mayoría también excelentes) pero estos CDs son su legado principal, y creo no exagerar si digo que se encuentran entre las mayores obras maestras de la música americana.


VOL. 1 - "I´m Blue As A Man Can Be"
1. Pardon Denied Again
2. This Wild Old Life
3. Just Tippin' In
4. Louise
5. Church On Fire
6. Texas Blues
7. I'm Blue As A Man Can Be
8. Up And Down Blues
9. So Much Is Happening In This Wicked World
10. Come Here Baby
11. Levee Camp Blues
12. Two Wings
13. Angola Special
14. Motherless Children Have A Hard Time
15. Please Lord, Help Me On My Way

VOL. 2 - "When A Man Takes The Blues"
1. When A Man Takes The Blues
2. I Had Trouble
3. All Night Long
4. Dyin' Soul
5. I Got The Blues So Bad
6. Sinner Don't You Know
7. Hot Springs Blues
8. This Train Is Heaven Bound
9. Santa Fe Blues
10. Blue In Me
11. Death Comes Creeping In Your Room
12. Wife And Farm Blues
13. I Want To Die Easy
14. Robert Pete Williams Monologue

10/7/15

El Gran Maceo

Major Merriwheather, conocido artísticamente como Big Maceo, fue uno de los grandes innovadores de la historia del blues. Formidable pianista y compositor, aunque su carrera fue muy corta, influyó enormemente en la gran mayoría de los pianistas de Chicago como Otis Spann o Eddie Boyd. A partir de 1941 se asoció con Tampa Red y modernizaron el dúo formado por Leroy Carr y Scrapper Blackwell.



Las grabaciones que aparecen en este recopilatorio fueron registradas entre 1941 y 1945. A partir de entonces, aquejado de una hemiplejía, se hizo acompañar por otros pianistas para continuar grabando.

En este disco de Arhoolie Records se recogen sus temas más celebrados como "Worried Life Blues", "Poor Kelly Blues", "Maceo’s 32/20" o el boogie "Chicago Breakdown" con una sorprendente calidad de sonido teniendo en cuenta la época en la que fueron registradas.

Un CD fundamental para entender la evolución que el piano ejerció en la historia del blues.


1. Worried Life Blues
2. Ramblin’mind Blues
3. County Jail Blues
4. Can’t You Read
5. So Long Baby
6. Texas Blues
7. Tuff Luck Blues
8. I Got The Blues
9. Bye Bye Baby
10. Poor Kelly Blues
11. Some Sweet Day
12. Anytime For You
13. My Last Go Round
14. Since You Been Gone
15. Kidman Blues
16. I’m So Worried
17. Things Have Changed
18. My Own Troubles
19. Maceo’s 32-20
20. Texas Stomp
21. Winter Time Blues
22. Detroit Jump
23. Won’t Be A Fool No More
24. Big Road Blues
25. Chicago Breakdown

"Can´t Get No Grindin´"

"Can't Get No Grindin'" es uno de los discos más injustamente olvidados de la discografía del Rey del blues de Chicago. Recientemente reeditado en el 2013, en formato digipack, se nos invita a conocerlo y a disfrutarlo en su justa medida.



En 1972 Muddy Waters tenía 57 años, su salúd empezaba a resentirse seriamente y su carrera estaba en un aparente callejón sin salida. Tras su cúspide musical en los años cincuenta, aglutinando éxito tras éxito, a mediados de los sesenta su carrera se enturbió en una absurda cruzada intentando acomodarse a los nuevos sonidos de la época. La llegada del rock and roll, el soul o el funk arrinconaron al blues colgándole la etiqueta de "pasado de moda". Chess Records, en su agónica caída, se empeñó en que Muddy sonase más actual, obligándole a entrar en un terreno que no le correspondía. Un disco tras otro fueron cayendo en desgracia, y el que otrora había sido el mayor exponente del blues de Chicago parecía poco menos que una sombra de si mismo. "Can't Get No Grindin'" puso las cosas en su sitio. Muddy se rodeó de su propia banda y grabó de nuevo un álbum de blues marca de la casa. Sin distorsiones, sin overdubs, sin galácticos efectos sonoros y, en definitiva, despojándose de todo el maquillaje que había corrompido su música hasta límites insospechados.

Publicado en 1973, el álbum cuenta con 3 instrumentales ("Funky Butt", "After Hours" y "Muddy Waters' Shuffle"), dos versiones de temas propios ("Mother's Bad Luck Child" que había sido grabado en 1947 como "Gypsy Woman", y "Sad Letter" originalmente grabado en 1950), y un compendio de nuevas composiciones para un total de 36 minutos de puro blues de Chicago. Junto al infatigable pulso de Muddy en la guitarra slide, tenemos a PeeWee Madison y Sammy Lawhorn en las guitarras, James Cotton a la armónica, y un especialmente inspirado Pinetop Perkins en los teclados.

Si te gusta la música que Muddy Waters grabó en sus mayores años de esplendor pero no conoces este álbum, sin duda te estás perdiendo algo realmente bueno y que, con toda seguridad, no te dejará indiferente.


Can't Get No Grindin' (What's The Matter With The Meal) [2:45]
Mother's Bad Luck Child [4:57]
Funky Butt [2:53]
Sad Letter [4:15]
Someday I'm Gonna Ketch You [3:12]
Love Weapon [4:05]
Garbage Man [2:40]
After Hours [3:50]
Whiskey Ain't No Good [4:32]
Muddy Waters' Shuffle [2:20]


8/11/12

"Delta Blues and Spirituals" (bajo la mirada de El Búho)

De vez en cuando el mercado discográfico nos sorprende con la publicación de algún material realmente raro y novedoso. Para los que somos amantes del blues, la mayoría de este tipo de material es buscado con fervor y emoción. Tal es el caso del cd que me gustaría comentaros en esta ocasión. Fue publicado por Capitol Records en 1995 y recoge unas grabaciones en directo de Son House en Londres, bajo la atenta mirada del que en los últimos años se había convertido en su inseparable compañero musical, Alan "El Búho" Wilson, alma y corazón de una de las bandas de blues más importantes de la historia: Canned Heat.



"Delta Blues and Spirituals" fue grabado en directo en un pequeño club londinense el 30 de junio y el 14 de julio de 1970, cuando Son House estaba haciendo su tour final por Europa. Su estado físico comenzaba a dar muestras de evidente deterioro (se le había diagnosticado Parkinson y Alzheimer) pero todavía estaba en buena forma para su despedida europea. Alan Wilson estaba también de gira con su grupo en Inglaterra, y el día 30 se acercó a ver la actuación de House. Wilson había sido mano derecha de Son tras su redescubrimiento a mediados de los sesenta (se dice que fue él quien le enseño otra vez a manejar el instrumento), y su amistad era bien conocida.

El espectáculo comienza con un pequeño monólogo donde House demuestra que su atormentada mente seguía divagando entre Dios y el Blues: "uno puede cantar el blues en la iglesia si usted utiliza las palabras correctas". Es en los dos primeros temas donde Wilson sube al escenario para acompañar al legendario músico con su armónica, como sólo él sabía hacerlo. Primero un blues y después un espiritual donde la guitarra slide y la voz de House comienzan a calentar el ambiente.

El primer punto álgido del cd llega con la desgarradora interpretación de "Death Letter Blues" donde House canta y grita sobre su mujer moribunda tras recibir una carta de su muerte. Tras esta magistral interpretación le sigue un no menos cautivador "How To Treat A Man", con más de 15 minutos de abrumador blues del Delta, donde House está acompañado a la guitarra de otro joven músico de la escena folk londinense, Delta Kelly (Delta Dave).

La grabación se cierra con dos pequeños espirituales interpretados acapella, donde la interacción con el público los convierten en otro punto culminante y en el final perfecto para esta publicación.

"John The Revelator" fue el título que Liberty Records utilizó para su primera publicación en LP en 1970. El 3 de septiembre de aquel mismo año Wilson falleció. Como no podía ser de otro modo, el disco se dedicó a su memoria. Son House seguiría actuando esporádicamente en su país hasta 1975, pero nunca más volvería a Europa.


- Monologue - The B-L-U-E-S
- Between Midnight And Day (con Alan Wilson)
- I Want To Go Home On The Morning Train (con Alan Wilson)
- Leeve Camp Moan
- This Little Light Of Mine
- Monologue - Thinking Strong
- Death Letter Blues
- How To Treat A Man (con Delta Dave)
- Grinnin' In Your Face
- John The Revelator


"Death Letter Blues"

25/10/12

Aberdeen Mississippi Blues

Poco después de abandonar la tristemente célebre prisión de Mississippi, Parchman Farm, concretamente los días 7 y 8 de marzo de 1940, Bukka White graba en Chicago, en compañía de "Washboard" Sam, doce temas que contrastan abiertamente con el sonido más habitual en el blues de la época, con una insólita pasión vocal  comparable sólo a algunos muy contados de entre los grandes bluesmen, y que constituyen, al mismo tiempo, una colección de composiciones fuera de serie en el aspecto lírico y musical. Estos doce temas constituyen una de las mejores sesiones de preguerra en la historia del blues.


Resulta sumamente reveladora una observación atenta a los textos de algunas de estas canciones. Las referencias a la prisión constituyen el tema principal de "Where Can I Change My Clothes" y "District Attorney Blues", y también por supuesto del demoledor "Parchman Blues":

Judge gave me life this mornin´ down on Parchman Farm (x2)
I wouldn´t hate it so bad but I felt my wife in mourn.
Oh, Listen all you men, I don´t mean no harm (x2)
If you wanna do good you better stay off o´Parchman Farm.
We go to work in the mornin´ just at dawn of day (x2)
Just at the settin´ of the sun that´s when our work is done.
I´m down on ol´Parchman Farm but I sure wanna go back home (x2)
But I hope some day I will overcome.

El juez me perdonó la vida esta mañana en Parchman Farm (x2)
Lo que más odio me producía era imaginarme a mi mujer de luto.
Escuchadme todos, no quiero haceros ningún daño (x2)
Si queréis que os vaya bien, es mejor que os alejéis de Parchman Farm.
Empezamos a trabajar por la mañana, al despuntar el día (x2)
Y no terminamos de trabajar hasta que se pone el sol.
Estoy en Parchman Farm, y lo que más deseo es regresar a casa (x2)
Espero conseguirlo algún día.

El otro tema dominante en estas sesiones ha fascinado siempre a estudiosos y aficionados, principalmente por lo personal de su punto de vista, algo relativamente inusual en este tipo de composiciones. El blues es una tradición oral, y la construcción de versos y estrofas completamente originales es menos habitual de lo que habitualmente se piensa, pero los blues de Bukka White sobre la muerte son de elaboración propia casi en su totalidad. 

"Strange Place Blues" relata la muerte de su madre, acaecida en 1933, mientras que "Good Gin Blues" está dedicado a la memoria de un amigo de borracheras, Tod Walker, que sucumbió por su adicción a la ginebra. La muerte de una novia de Bukka, llamada Mary Johnson, a manos de la fiebre amarilla, le inspiró "High Fever Blues". Por fin, "Fixin´ To Die", composición en recuerdo de otro amigo desaparecido, Flem Smith, incluye un soberbio trabajo a la guitarra complementando su inusual texto:

I´m lookin´ far in mind,
I believe I´m fixin´ to die,
I believe I´m fixin´ to die.
I´m lookin´ far in mind,
I believe I´m fixin´ to die.
I know I was born to die,
but I hate to leave my children cryin´.

Me lo estoy imaginando,
Creo que me estoy resignando a morir,
Creo que me estoy resignando a morir.
Me lo estoy imaginando,
Creo que me estoy resignando a morir.
Sé que nací para morir algún día,
Pero odio dejar a mis hijos llorando.

Más de la mitad de las piezas grabadas por Bukka en 1940 reflejan experiencias autobiográficas, en absoluto diluidas o yuxtapuestas con versos del acervo común. Considerando que estos discos salieron al mercado en la década de los 40, indudablemente no tienen parangón entre el blues grabado de la época, con el añadido de un acompañamiento de guitarra y washboard (tabla de lavar) del más alto nivel.

Entre las restantes piezas, destacan dos originales blues de trenes con un toque de guitarra de increíble complejidad, y "Aberdeen Mississippi Blues", el título que facilitaría el descubrimiento del bluesman para un nuevo público más de veinte años después.

Fuente: "Solo Blues" nº19 (1998)

Curiosidades: cuando Bukka White entró al pequeño estudio situado en el South Side de Chicago, lo hizo con una guitarra Gibson que le había prestado Big Bill Broonzy. El material que había preparado para las sesiones no fue del agrado del productor Lester Melrose, por ser demasiado parecidas a los típicos blues que todo el mundo conocía, y pidió a Bukka que se tomase un par de días de descanso en un hotel cercano. Dos días después, White se presentó ante él con un repertorio totalmente nuevo. El productor se quedó mudo ante el espectacular cambio. Como contaría años más tarde el propio Bukka: "Nunca antes me había ocurrido que un hombre, negro o blanco, me besara en plena boca, pero eso fue lo que hizo. Me dijo: "Tío, por Dios, los has hecho perfecto. Llevo treinta y cinco años en este trabajo y nunca había visto a nadie hacer lo que tú has hecho en dos días. ¿Cómo demonios lo has conseguido?. ¿De dónde lo has sacado?".

Aunque en su época los temas no tuvieron ningún tipo de repercusión en el mercado discográfico, en la actualidad son muchos los cds que recogen estas históricas grabaciones pero, por su calidad y por su indudable atractivo, yo os recomendaría el cd número 33 de la colección Saga-Blues, publicado en el 2007 bajo el significativo título "Aberdeen Mississippi Blues". Un fantástico disco que recoge los doce temas grabados en 1940 y todas las grabaciones que Bukka hizo en los años treinta, incluyendo su primer gran éxito, "Shake ´Em On Down".

Precisamente de este cd os he extraído un tema que os comentaba anteriormente, y que es muy representativo de aquellas grabaciones, "Parchman Blues":


1/10/12

El legado de George Mitchell

Durante los años 60, cuando aún era posible localizar en activo a muchos de los mejores músicos nacidos en las primeras décadas del siglo pasado, proliferaron las grabaciones de campo en el Sur de los Estados Unidos. Muchas de ellas se publicaron en LPs, pero pocas llegaron al nivel de las realizadas por George Mitchell en 1967-68, que documentaban algunas de las más intensas variantes del blues de Mississippi, tanto en el Delta como en la región montañosa al norte del estado.



Salvo algunas excepciones, la mayoría de los intérpretes grabados por Mitchell demostraban sólo una mínima influencia de los discos. Do-Boy Diamond, por ejemplo, era un extraordinario cantante, con una riqueza y feeling que recordaba a los hollers. Su estilo, como el del también guitarrista Tom Turner, mostraba ciertos elementos comunes a la gran tradición de Bentonia que popularizó Skip James.

La influencia de Tommy Johnson era bien clara en Houston Stackhouse, capaz de recrear el canto en falsete y el intrincado juego de guitarra de "Big Road Blues" y "Cool Drink Of Water" con verdadera maestría. Nacido en 1910 en Wesson, Mississippi, Stackhouse había sido uno de los habituales del programa radiofónico King Biscuit Time (junto a Rice Miller, Joe Willie Wilkins y Pinetop Perkins, entre otros). En raras ocasiones se ha conseguido actualizar el blues tradicional en un formato de banda amplificada con la fidelidad y sabiduría que mostraba el trío formado por Stackhouse junto al maestro del slide Robert Nighthawk (estas fueron sus últimas grabaciones) y el batería James Peck Curtis (que dedicó una pieza a la memoria de su gran amigo Rice Miller, "The Death of Sonny Boy Williamson").

Los temas de Napoleon Strickland (voz y flauta de caña) junto a la Como Drum Band (Othar Turner en el bombo y John Tytus en el timbal) ilustraban una antigua tradición de pífano y percusión que siempre fue olímpicamente ignorada por las compañías comerciales, pero que se ha conservado hasta nuestros días gracias a su activa participación en los bailes y celebraciones locales. Su gran riqueza rítmica, con reminiscencias africanas, ha ejercido una importante influencia sobre los músicos de las colinas en la comarca septentrional del estado, aficionados a crear atmósferas de gran intensidad con un sólo acorde, como Teddy Williams, Rosa Lee Hill, el dúo formado por Fred McDowell y Johnny Woods, y naturalmente, sus sucesores actuales, Jesse Mae Hemphill y R.L. Burnside.


En lo que se considera el limite norte de la región del Delta, la ciudad de Memphis, había iniciado su carrera musical Joe Callicott (1899-1969) junto a celebridades locales como Frank Stokes y Jim Jackson. Allí acudió en compañía de su amigo Garfield Akers en septiembre de 1950 para participar en una audición para Brunswick/Vocalion Records, en la que llamaron la atención del cazatalentos Mayo Williams. El resultado fue "Cottonfield Blues", una pieza que captura en toda su viveza el hipnótico ritmo y las profundas líneas de guitarra características de la región de las colinas al norte de Mississippi. Poco después volvieron al estudio de grabación, y permanecieron actuando en el área de Nesbit/Hernando hasta bien entrados los años 40. Calicott abandonó la música como actividad principal a raíz de la muerte de Akers en 1959, y trabajaba como aparcero cuando fue descubierto y grabado de nuevo por George Mitchell en 1967. No tuvo apenas tiempo para desarrollar una segunda carrera en la música, pero sí se presentó en el Memphis Country Blues Festival al año siguiente y grabó dos álbumes en solitario, en los sellos Revival y Blue Horizon, respectivamente. 

Otro de los descubrimiento de George Mitchell, que también había conocido a fondo la bulliciosa escena musical de Memphis en los años 20 y 50, fue Dewey Corley (1898-1974). Este multi-instrumentista originario de Halley, Arkansas, se servía indistintamente del piano, la armónica, el kazoo, el jug y el bajo de una cuerda de fabricación casera, por lo que no tuvo dificultad para integrarse en algunas de las mas exuberantes y populares bandas folklóricas locales. En 1954 viajó a Chicago para grabar junto a la Memphis Jug Band de Will Shade, trabajando luego con la South Memphis Jug Band de Jack Kelly, y con artistas como Sleepy john Estes, Frank Stokes y Furry Lewis. A partir de los años 40, las bandas de jug eran ya historia, y Dewey se dedicó a acompañar a bluesmen individuales, como el guitarrista Walter Miller. Dewey grabó en 1967 para George Mitchell un emocionante "Fishing In The Dark", acompañándose con el kazoo y el contrabajo casero, cuya temática no tenía nada que ver con los alegres sonidos de las bandas de su juventud.


Fuente: "Solo Blues" nº19 (1998)

Aunque esta primera etapa fue la más prolífica en cuanto a grabaciones, lo cierto es que George Mitchell continuó haciendo grabaciones de campo durante los años posteriores en la década de los setenta y ochenta. Muchos de estos registros fueron apareciendo originalmente en sellos especializados como Southland, Revival, Arhoolie o Rounder, pero actualmente son casi imposible de conseguir. Años después Fat Possum compró el catálogo completo de Mitchell y comenzó a publicarlo en diferentes formatos, lo que dificultó mucho su adquisición. Afortunadamente en el 2008 recopiló lo mejor de estas espectaculares grabaciones en una caja de 6 cds (más uno extra con artistas afines del propio sello), acompañado de un extenso libreto de 48 páginas con todos los detalles de cada una de las grabaciones contenidas en los seis discos, incluyendo un largo listado de artistas realmente excepcional. Además de los ya comentados, encontramos también grabaciones de Buddy Moss, Lonzie Thomas, Big Joe Williams, Sleepy John Estes, Fred McDowell, Jimmy Lee Williams, Furry Lewis y un largo etcétera.



Rosa Lee Hill: "Count The Days I´m Gone" (1967)

Jimmy Lee Williams: "Have You Ever Seen Peaches" (1977)


23/9/12

Las raíces de Lightnin´

En 1959 Lightnin´ Hopkins estaba poco menos que retirado, pero su legado era demasiado importante como para permitir que esto sucediese. Samuel B. Charters grabó, en una habitación de un hotel en Houston, un puñado de canciones que se convirtieron en uno de los mejores discos de su carrera y que a la postre sería decisivo para su redescubrimiento. Estamos ante uno de esos álbumes inmortales que ningún aficionado debería perderse.


Samuel Charters era un fanático del jazz y del blues y, en los años cincuenta, comenzó a hacer grabaciones de campo para Folkways Records por todo el país. A través de un primo suyo, Charters encontró la pista que necesitaba para encontrar a Hopkins; Houston era el lugar en el que buscar. Cuando llegó allí, lo único que pudo encontrar fue una de sus guitarras en una casa de empeños en Dowling Street. En su incansable búsqueda Sam preguntó a mucha gente y el boca a boca surgió efecto. Cuando menos lo esperaba, una mañana un coche se detuvo a su lado en un semáforo en rojo. Una persona de color muy delgada y con gafas oscuras le preguntó: ¿es usted el que me está buscando?. El milagro se había producido. El gran Lightnin´ Hopkins estaba ante él.

Lo más difícil ya estaba hecho, pero Charters no estaba dispuesto a despedirse sin antes hacer algunas grabaciones de uno de sus ídolos. Dura fue también la tarea de convencerle pero, tras conseguir una guitarra y una botella de ginebra, se fueron a la habitación que Lightnin´ tenía alquilada en un hotel de la ciudad, y las grabaciones se realizaron. Era el 16 de enero de 1959.

Charters preparó un micrófono y su pequeño equipo de grabación. Cuando Hopkins comenzó a tocar, el micro era desplazado hacia la boca de Hopkins cuando cantaba o hacia su guitarra cuando tocaba algún solo. El resultado fue realmente sorprendente. Poco más de media hora capturando a un músico desnudo en la soledad de su habitación, en una interpretación realmente irrepetible.

Ese mismo año el disco fue publicado bajo el simple título de "Lightnin´ Hopkins". Cuando el blues revival de los sesenta todavía no había llegado, el álbum se convirtió rapidamente en un referente y abrió las puertas a Hopkins para un nuevo y exitoso regreso a su carrera musical. En 1965 se publicó en Europa bajo el título "The Roots Of Lightnin´ Hopkins".

Por fin en 1990 llegó la reedición definitiva en cd (con el mismo título original) publicada por Smithsonian/Folkways. Esta versión está producida por Matt Walters y remasterizada por Doug Sax y Alan Yoshida. La portada se realizó retomando una fotografía que el propio Charters había hecho en 1959 y que ya había sido utilizada en su primera edición en vinilo de aquel año.

Éste es uno de esos cds al que tengo un especial aprecio. Un documento sonoro único que fue registrado en un momento de la historia realmente fascinante. Es uno de esos discos que me gusta escuchar en determinados momentos, viajando en el tiempo hacia aquella fría habitación en Houston, donde todo sucedió y donde Lightnin´ Hopkins se aferró a sus raíces para dar lo mejor de si mismo.

Me gusta compartir con vosotros algunas grabaciones que considero esenciales por diversos motivos, y sin duda este álbum contiene una de ellas.


- Penitentiary Blues
- Bad Luck and Trouble
- Come Go Home With Me
- Trouble Stay 'Way From My Door
- See That My Grave Is Kept Clean
- Goin' Back To Florida
- Reminiscences of Blind Lemon
- Fan It
- Tell Me, Baby
- She's Mine

1/9/12

Clases maestras en el Checkerboard Lounge

El 22 de noviembre de 1981 se produjo un inesperado encuentro en Chicago. Aquella noche, Muddy Waters y su banda actuaban en el local propiedad de Buddy Guy, el Checkerboard Lounge. Todo parecía indicar que sería una noche más de blues con el gran maestro, hasta que el local recibió una visita sorpresa. En plena actuación llegaron cuatro miembros de los Rolling Stones para ver a uno de sus grandes ídolos en directo. Nada más llegar y sin apenas tiempo para sentarse, Muddy les invitó a subir al escenario para acompañarle en el show. A partir de ese momento, todo lo demás ya forma parte de la historia.


A finales de 1981 Muddy Waters acababa de publicar el que, a la postre, sería su último trabajo discográfico, "King Bee". Su asociación con Johnny Winter había dado como resultado una saga de álbumes extraordinarios, que pusieron un broche de oro a la ya de por sí intachable carrera del rey del blues de Chicago. Los Rolling Stones estaban en la cima de su carrera con más de veinte álbumes a sus espaldas. "Tattoo You" también acababa de salir al mercado (contenía otro clásico inmortal, "Start Me Up") y atrás quedaban obras maestras como "Sticky Fingers", "Exile On Main St" o "Some Girls".

Mick Jagger y compañía acababan de aterrizar en Chicago y tenían por delante tres noches consecutivas en la ciudad, dentro de su American Tour 1981 que había comenzado en Massachusetts el 14 de Septiembre. Conocida es la historia de como los Rolling tomaron su nombre de uno de los temas de Muddy. La ocasión era ideal para ver al gran maestro, y dado que tenían la noche libre, fueron finalmente Mick Jagger, Ron Wood, Ian Stewart y Keith Richards los que decidieron aprovechar la oportunidad.

En el Lounge la noche comenzó tranquila. “Sweet Little Angel” y “Flip Flop And Fly” son los primeros temas del show, todavía sin Muddy en el escenario, pero con la voz del pianista de la banda como protagonista, Lovie Lee. “You Don’t Have To Go” es el siguiente tema que sirve también para presentar al maestro. Muddy Waters hace su aparición en el escenario, para dar las primeras clases con su guitarra y su clásico sonido slide.

En pleno "Baby Please Don´t Go" entran en el local los cuatro Rolling, que ocupan una mesa justo frente al pequeño escenario. Ni corto ni perezoso Waters invita uno a uno a los británicos para que le acompañen en aquella mágica noche. En el atestado escenario se alternan temas clásicos de Muddy, desgranados con la maestría habitual del maestro, pero esta vez muy bien acompañado por algunos de sus más aventajados alumnos. Por si esto no fuese suficiente, también estaban por allí otros bluesman, como la pareja de moda Buddy Guy y Junior Wells, que se sumaron también a la fiesta.

A sabiendas de que los Rolling estarían allí y que podría pasar algo importante, alguien tuvo la brillante idea de grabar todo el show en vídeo. Durante décadas este documento fue uno de los más pirateados de la historia, hasta que por fin ha visto la luz oficialmente el pasado mes de julio. Remasterizando las cintas originales, ahora podemos disfrutar de todo el espectáculo en dvd y en cd. Poned especial atención a los formatos porque se ha puesto a la venta en dvd y en dvd+cd. A partir del 11 de septiembre también saldrá en dvd+2LP.

Me atrevería a decir que estamos, sin duda, ante la mejor publicación musical de blues de todo el 2012. Obligatorio e imprescindible.


"Baby Please Don´t Go"


MÁS INFORMACIÓN

23/8/12

"Come And Found You Gone"

Escribiendo mi anterior entrada me vino a la cabeza, casi de inmediato, un cd que me gustaría recomendaros: "Come And Found You Gone / The Bill Ferris Recordings". Bajo este largo título se esconde una de las mejores grabaciones de folk blues tradicional que se han publicado en los últimos años. Grabado en el transcurso de una noche de agosto de 1967, se nos presenta a un Mississippi Fred McDowell totalmente relajado y en su salsa, acompañado de su esposa Annie y de un amigo de la familia, Napoleon Strickland. Cuarenta y tres años han tenido que pasar para que esta histórica grabación fuese finalmente publicada para regocijo de todos nosotros.


En el verano de 1967, animado por varios de sus amigos, Bill Ferris se decidió a realizar grabaciones de algunos artistas de blues a lo largo del Delta de Mississippi. Frank Frost, Wash Herron, Big Jack Johnson, Lee Kizart, Lovey Williams y por supuesto Fred McDowell fueron los nombres elegidos. Cuando Ferris llegó a la casa de los McDowell, en Como (Mississippi), el 2 de agosto de 1967, Fred McDowell ya había grabado varios discos y había realizado extensas giras por Europa y Estados Unidos desde su descubrimiento por Alan Lomax en 1959, pero seguía viviendo y trabajando en Como, cantando con su esposa y tocando con sus amigos, exactamente igual a como lo llevaba haciendo la mayor parte de su vida. El trato y la hospitalidad que la familia McDowell le dispensaron sigue estando muy presente en su memoria.

Al poco rato de su llegada, Fred y Annie sugirieron que era mejor ir a casa de un amigo, Napoleon Strickland, para realizar las pretendidas grabaciones. Dicho y hecho, se subieron al coche y recorrieron varios kilómetros por carreteras secundarias sin asfaltar hasta llegar a su destino. Una vez allí, Ferris preparó su equipo y la música comenzó a fluír como por arte de magia. Mississippi Fred McDowell es quien dirige toda la grabación con su potente voz y su inigualable acompañamiento de guitarra. Annie, Napoleon y otro músico sin identificar, le acompañan en algunos de los temas con sus voces, e incluso Strickland se anima a tocar la armónica en alguno de ellos.

En el extenso libreto interior que se acompaña a esta edición en formato digipack, Bill Ferris cuenta una curiosa anécdota, cuando ya de regreso a casa de los McDowell, bien entrada la medianoche, un coche comenzó a seguirles muy de cerca de forma que, cada vez que aceleraban, el desconocido vehículo hacía lo propio hasta que, para alivio general, el misterioso conductor decidió abandonar la persecución desapareciendo en la oscuridad de la noche.

Muy al contrario de lo que podría parecer, la calidad de la grabación es excelente y se pueden apreciar muchos matices presentes aquella mágica noche. Podemos escuchar el rítmico golpeo de Fred con sus pies en el suelo, o incluso su propio aliento sobre el micrófono!. Un total de 18 cortes son los que se nos presentan en esta vital publicación, con una mezcla de alguno de sus temas más conocidos, varios nunca grabados anteriormente, una entrevista con el propio Bill Ferris, e incluso una pequeña charla entre Fred y su esposa Annie.

Todo un documento sonoro de los que no abundan.


1. Big Fat Mama, Meat Shakin' on her Bone
2. Shake 'em on Down
3. Baby Please Don't Go
4. Find My Suitcase
5. Letter from Hot Springs
6. John Henry
7. Hello Darling, What Have I Done?
8. Dream I Went to the U.N.
9. The Boogie
10. Little Red Rooster
11. Get Right Church
12. Death Came In
13. Dialogue
14. I Got Religion
15. Come and Found You Gone
16. Where Could I Go?
17. You Gonna Meet King Jesus
18. Interview With Bill Ferris


30/7/12

"A Man And The Blues"

Hoy es un día especial para Buddy Guy. Hace 76 años nacía uno de los grandes iconos del blues revival de los años sesenta y uno de los mejores guitarristas del género de la mitad del siglo pasado. Para recordar este día, me gustaría comentar el que para mi sigue siendo su mejor trabajo, su mejor álbum. Un disco que le situó entre los mejores y que plasmó perfectamente su estilo y su carácter para siempre.


A principios de los años sesenta Buddy se había asentado en Chicago y durante unos años grabaría algunos de sus primeros grandes temas para Chess Records. En 1967 sin embargo, tras su colaboración estelar en el álbum de Junior Wells, "Hoodoo Man Blues", decidió seguir los pasos de éste firmando con Vanguard Records.

Al año siguiente su primer disco para la nueva compañía estaba listo y era publicado bajo la producción de Sam Charters. Grabado en Chicago, la banda estaba compuesta por algunos de los mejores hombres de Muddy Waters como Otis Spann y Fred Bellow, y veteranos de la escena de Chicago como el guitarrista Wayne Bennett. 

Buddy grabó el disco con su flamante Stratocaster del 57 y su espectacular atmósfera fue retomada como inspiración por innumerables guitarristas de generaciones posteriores. El repertorio es diverso, con temas tipicamente R&B, soul o puro blues de Chicago. El climax que Buddy consigue en las piezas más largas del disco representa muy bien ese sonido que tanto le gustaba, y que ponía en práctica en sus actuaciones en directo. Son estos temas lentos, sin duda, los más inspirados, donde Buddy gustaba de desplegar todos sus encantos: "Sweet Little Angel", "Worry, Worry" y la propia "A Man And The Blues" son mis preferidos.

En el año 2000, para celebrar su 50 aniversario, Vanguard publicó una caja con las grabaciones completas que Buddy hizo en los años sesenta para ellos. En este recopilatorio se incluyeron dos temas extra de las mismas sesiones y que no habían sido incluídos en su edición original.

Feliz cumpleaños Buddy!


Buddy Guy: guitarra y voz
Otis Spann: piano
Wayne Bennett: guitarra rítmica
Jack Myers: bajo
Donald Hankins, Aaron Corthen y Bobby Fields: saxos
Lonny Taylor y Fred Bellow: batería

01 - A Man And The Blues
02 - I Can´t Quit The Blues
03 - Money (That´s What I Want)
04 - One Room Country Shack
05 - Mary Had A Little Lamb
06 - Just Playing My Axe
07 - Sweet Little Angel
08 - Worry, Worry
09 - Jam On A Monday Morning
10 - Poison Ivy*
11 - You Got A Hole In Your Soul*

*Bonus track en el triple cd "The Complete Vanguard Recordings"


5/7/12

"The Beano Album"

En 1966 "The Beano Album" era el nombre con el que popularmente se conocía el disco publicado por John Mayall y sus Blues Breakers con Eric Clapton. El sobrenombre venía porque "Beano" era el TBO británico que Eric Clapton estaba ojeando en la sesión de fotos para la portada del disco. A partir de entonces, ya nada sería lo mismo en el emergente panorama blues-rock británico de la época, y el LP todavía hoy sigue siendo considerado toda una referencia dentro del blues en general y de la música británica en particular. Eric Clapton encontró en Mayall el apoyo que tanto buscaba y sus nuevos fans empezaron a conocerlo como "Dios".


Con apenas veinte años y después de abandonar definitivamente a los Bluesbreakers a finales de 1965, Eric Clapton decidió unirse a los Blues Breakers de John Mayall, dando lugar a un disco que se convirtió con el tiempo en una de sus mejores grabaciones y uno de los discos más influyentes del blues y del rock de los sesenta.

John Mayall había planeado que su segundo disco debía ser grabado en directo. Su recién estrenada asociación con Clapton le animó definitivamente a intentarlo. La primera prueba se realizó en el legendario club Flamingo de la capital británica, y se contó además con la colaboración de Jack Bruce al bajo (que posteriormente se uniría a Clapton para formar Cream). El resultado de la grabación resultó ser demasiado pobre y se decidió desechar definitivamente la idea.

Llegados a este punto el cuarteto se trasladó al estudio número 2 que Decca poseía en Londres y en un sólo día, en marzo de 1966, se registró la grabación de todo el álbum. El disco sirvió para que el joven Clapton pudiese explayarse con su Gibson Les Paul Standard de 1960 con un resultado realmente brillante nunca visto hasta entonces. El guitarrista no sólo dejó registrado su fantástico trabajo de guitarra, sino que también se animó (aunque a regañadientes) a poner finalmente su voz a uno de los temas, una interpretación de "Ramblin´ On My Mind" de Robert Johnson. Nada del otro mundo si no fuese porque era la primera vez que su voz aparecía publicada en un disco.

El listado de temas comprendía una mezcla de excelentes versiones de clásicos de Otis Rush, Freddy King, Ray Charles o del comentado Robert Johnson, junto a temas propios de Mayall y Clapton.

Todavía recuerdo las sensaciones que me produjo este álbum la primera vez que lo escuché, hace ya unos cuantos años. Poco sabía por entonces del blues y poco o casi nada de la música de Eric Clapton o John Mayall. Eran mis primeros contactos con la música anterior a los ochenta, y la impresión no pudo ser más satisfactoria. Había leído una reseña en alguna revista (más o menos) especializada y me decidí a buscarlo en mi próxima visita al establecimiento donde solía comprar música. El formato cd estaba recién salido del horno y me compré la primera versión que en este formato había publicado Decca del disco. Me quedé prendado de la guitarra de Clapton, aquella guitarra era la que mi subconsciente estaba buscando. Debido a mi nulo nivel musical en aquellos días, recuerdo que no tan buena fue mi impresión con los temas en que Mayall era el protagonista, pero el sonido de aquella guitarra me enganchó totalmente. Pocas veces encontré en estudio a un Clapton tan inspirado y pocas veces he tenido tan grata impresión con la primera escucha de un disco.

Un álbum mítico que se publicó originalmente en mono en abril de 1966, pero que sería reeditado en noviembre de 1969 en formato estéreo. Las reediciones posteriores se fueron sucediendo hasta llegar a la última "deluxe edition", publicado en doble cd en el año 2006, y que recoge las dos versiones originales (mono y estéreo) y un segundo cd con numerosos temas extra grabados para la BBC o en directo.


John Mayall: voz, piano, órgano y armónica.
Eric Clapton: guitarra y voz
John McVie: bajo
Hughie Flint: batería

John Almond: saxo barítono en "Double Crossing Time"
Alan Skidmore: saxo tenor
John Almond: saxo barítono
Dennis Healey: trompeta en "Key To Love", "Have You Heard" y "Steppin´ Out"


- All Your Love (3:33)
- Hideaway (3:13)
- Little Girl (2:32)
- Another Man (1:44)
- Double Crossing Time (3:00)
- What'd I Say (4:25)
- Key To Love (2:04)
- Parchman Farm (2:19)
- Have You Heard (5:52)
- Ramblin' On My Mind (3:05)
- Steppin' Out (2:26)
- It Ain't Right (2:38)